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Sistema de granallado de circuito cerrado, uno de los métodos de preparación y limpieza de superficies más respetuosos con el medio ambiente

El granallado mediante circuito cerrado es una de las técnicas de preparación de superficies que actúa por impacto en sustratos metálicos y no metálicos con el objetivo de generar rugosidad, limpiar, fortalecer o pulir. Se trata de un proceso que aprovecha las leyes físicas para sanear superficies, proyectando un abrasivo a grandes velocidades e impactándolo contra el sustrato que se desea limpiar. Los sistemas de granallado de circuito cerrado forman parte de los métodos de preparación de superficies más cuidadosos con el medio ambiente.

Sistema de granallado de circuito cerrado

¿Qué es el proceso de granallado?

El proceso de granallado es una técnica de tratamiento de limpieza superficial por impacto, a través de la cual se logra un acabado y una correcta terminación superficial en todo tipo de sustratos metálicos y no metálicos para generar rugosidad, limpiar, fortalecer o pulir.

El granallado se utiliza en casi todas las industrias que usan metales, incluyendo: la aeronáutica, la del automóvil, la de la construcción, la de fundición, la naval, la eólica, la del ferrocarril y otras muchas.

¿Diferencias entre granallado y arenado?

La diferencia entre granallado y arenado es que para el granallado normalmente se utilizan abrasivos férricos (acero, acero inoxidable o hierro fundido) mediante turbinas en un entorno de contención y recuperación, en cambio, en las máquinas de chorreado y arenado se utiliza la presión del aire comprimido para proyectar abrasivos generalmente minerales a través de boquillas en abierto.

Preparación de superficies mediante granallado de circuito cerrado

Acabado del granallado de circuito cerrado

La preparación de superficies mediante máquinas de granallar consiste en el aprovechamiento de las leyes físicas para sanear superficies, proyectando un abrasivo a grandes velocidades mediante un equipo semiautomático. Este abrasivo impacta con una gran energía mecánica contra la superficie que se desea limpiar.

Maquinaria sistema de granallado de circuito cerrado

Este impulso que se le da al abrasivo es conseguido por una turbina que le confiere esas altísimas velocidades, suficientes para que cuando impacte contra la superficie consiga arrancar los contaminantes visibles como la calamina, el óxido o las pinturas, entre otros. El objetivo es obtener una rugosidad y el grado de limpieza óptimos para la posterior aplicación de recubrimientos.

Los sistemas de granallado de circuito cerrado portátiles han sido desarrollados para:

  • Conseguir una mayor eficiencia y producción.
  • Incrementar la seguridad en todo el proceso.
  • Reducir los costes en cuanto abrasivo se refiere.
  • Respetar el medioambiente.

El proceso de granallado de circuito cerrado es respetuoso con el medioambiente

Equipos propios de Depisa para el proceso de granallado de circuito cerrado

Los sistemas de granallado de circuito cerrado forman parte de los métodos de preparación de superficies más cuidadosos con el medioambiente. Estos sistemas, ejecutados con las condiciones adecuadas, aportan una efectividad y una eficiencia que no pueden ser replicadas por otros sistemas de chorreado o granallado comunes.

Los sistemas de granallado de circuito cerrado son capaces de recuperar el abrasivo que se está proyectando, filtrándolo y separándolo de toda partícula como pudiera ser el polvo, el óxido o la pintura. El hecho de poderlo reciclar hace posible su reutilización en el mismo proceso de granallado, ya que después del filtrado, es depositado en una tolva donde se almacena el abrasivo para volver a ser utilizado.

Todo este proceso es automático y permite el mayor aprovechamiento posible para un abrasivo que de otra manera seria desechado. Esto repercute en los costes directos del abrasivo y la materia prima del granallado. Además, con cada proceso de reciclaje automático que hace el equipo con el abrasivo, se ahorra en relación a los recursos que se aportarían derivados del procesado de recogida, retirada y gestión del residuo que se estaría generando.

Medioambientalmente hablando, estos sistemas pueden llegar a ser hasta 5 veces más respetuosos con el medioambiente que un sistema de chorreado o granallado común. Adicionalmente, estos equipos permiten la reducción de hasta un 80% de la fatiga del chorreador, aumentando su seguridad, permitiendo tratar mucha más superficie a una velocidad de chorreado más alta y un acabado de la superficie completamente uniforme. Asimismo, estos equipos permiten el uso de distintos tipos de granalla con diferentes perfiles, lo que posibilita un trabajo a medida, con precisión y un acabado con los perfiles de anclaje especificados mediante un proceso semiautomatizado.

Cabe destacar que los sistemas de granallado de circuito cerrado portátiles se pueden desmontar e introducir en el interior de los tanques de almacenamiento por la boca de acceso a los mismos.

Depisa finaliza la limpieza de 24.000 m2 de superficie mediante granallado de circuito cerrado automático

Depisa finaliza la limpieza de 24.000 m2 de superficie mediante granallado de circuito cerrado automático Depisa concluye en Barcelona el granallado y pintado de un conjunto de tanques de almacenamiento, alcanzando los 24.000 m2 sobre 15 unidades de tanques, mediante la preparación de sus superficies con sistemas portátiles de granallado por circuito cerrado automático.

Depisa utiliza este método de preparación de superficies en tanques en la industria petroquímica, cascos y cubiertas de buques, plataformas offshore y pavimentos, entre otros.

Para la realización de este tipo de preparaciones y utilización de estos sistemas de granallado portátiles, el departamento técnico de Depisa realiza una formación especializada para manejar estos equipos, mediante aprendizajes de mecánica, electricidad, seguridad y funcionamiento, entre otros.

Depisa tiene a su disposición varios equipos de granallado por circuito cerrado portátiles para ofrecer el mejor servicio a sus clientes de acuerdo con las necesidades específicas de cada proyecto, además de contar con inspectores NACE/FROSIO certificados para llevar acabo un control exhaustivo de todo el proceso.