Aplicación de recubrimientos de máxima resistencia química

La aplicación de recubrimientos destinados a estar en contacto con ciertas sustancias químicas altamente corrosivas es una técnica compleja y que requiere de un gran conocimiento y experiencia para proteger e impermeabilizar correctamente las superficies. Por ello, es importante contar con un equipo experto en la aplicación de distintos tipos de revestimientos anticorrosivos, que pueda asegurar el éxito de los recubrimientos en zonas de máxima resistencia química.

Los recubrimientos resistentes a sustancias químicas han sido diseñados para ofrecer protección frente al ataque de compuestos químicos sobre sustratos con tendencia a la degradación u corrosión y que, además, se deterioran por otros factores, entre ellos: las condiciones climáticas adversas y los contaminantes ambientales.

Existen algunas áreas, como pueden ser tanques, cubetos o equipos, en las que los sistemas de revestimiento más comunes no funcionan. Esto se debe a que estas coberturas no resisten la exposición o el contacto a productos químicos altamente corrosivos como ácidos, álcalis, aceites, disolventes, etc.

El hecho de que estos revestimientos estén sometidos al contacto de mezclas de componentes altamente corrosivos, temperaturas elevadas o a su propia erosión, implica que el almacenamiento o establecimiento de mecanismos de contención de ciertos productos químicos sea una tarea muy compleja de abordar. Por ello, es imprescindible contar con un proveedor experimentado y resolutivo.

Revestimientos de máxima resistencia química

Recubrimientos de máxima resistencia química

Algunas de las coberturas de máxima resistencia química forman parte de la familia de los vinilester, los cerámicos, los fluoropolímeros o los siloxiranos, entre otros componentes; estando los mismos condicionados al servicio que deban prestar para proteger e impermeabilizar diferentes sustratos como el acero, el hormigón o las fibras.

Preparación de las superficies de zonas de máxima resistencia química

Estos recubrimientos requieren de una preparación de superficies especial y óptima, donde el grado de limpieza y el perfil de anclaje juegan un papel fundamental para la posterior adherencia del revestimiento. Algunas de las preparaciones destinadas al posterior recubrimiento de zonas de máxima resistencia química son: chorro abrasivo mineral, desbastados, granallados, escarificación o chorro con agua a ultra alta presión (Watterjetting), siempre teniendo en cuenta las exigencias solicitadas en cada proyecto, así como el soporte sobre el cual se realiza la aplicación.

En función del sustrato que recibe el recubrimiento, existen preparaciones secundarias, como pueden ser el relleno o nivelación de soldaduras, oquedades o grietas, con el fin que el soporte esté perfectamente preparado para recibir el recubrimiento protector posterior.

La alta complejidad de los recubrimientos de máxima resistencia química

La aplicación de estos recubrimientos tiene una alta complejidad debido a las condiciones de aplicación. El tiempo reducido de su vida útil y el hecho de que son productos formados por distintos componentes, obligan a utilizar herramientas seleccionadas previamente para la dispersión del recubrimiento sobre el soporte seleccionado. Esta elección será clave para el éxito posterior del recubrimiento.

Debido a la mencionada dificultad que conlleva el proceso es necesario que durante la aplicación exista un control de calidad en todos los procesos, teniendo en cuenta que cualquier desviación podría tener consecuencias negativas; como el hecho de tener que asumir un coste elevado en paros, reparaciones o incluso riesgos en materia de seguridad o medio ambientales.

Depisa, certificada para el recubrimiento de zonas de máxima resistencia química

Depisa, certificada para el recubrimiento de zonas de máxima resistencia química

Depisa, empresa del grupo Soluciones Reunidas, aplica recubrimientos de protección química ofreciendo el cumplimiento del Real Decreto 656/2017, del Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos y sus Instrucciones Técnicas Complementarias MIE APQ 0 a 10.

Depisa pone a disposición de los diferentes proyectos a inspectores NACE/FROSIO certificados para llevar acabo un control exhaustivo de los procesos, auditando los puntos de inspección correspondientes como la preparación de las superficies, los espesores, el curado del recubrimiento, etc.

La formación continuada es clave para el éxito del proyecto, y por este motivo el equipo de técnicos aplicadores de Depisa, junto al del fabricante de recubrimientos, siempre recibe una formación específica para la aplicación de estas coberturas, teniendo en cuenta diferentes esquemas de pintura, herramientas y situaciones específicas. Esta formación se realiza de acuerdo con la adecuada homologación y las instrucciones minuciosas del fabricante.