mantenimiento torres eléctricas

Garantizar el suministro eléctrico: la complejidad del mantenimiento anticorrosivo en las líneas de alta tensión

Llevar a cabo los trabajos de mantenimiento de las torres de alta tensión de manera segura y con los altos estándares de calidad que se requieren, es técnicamente muy complejo, ya que se necesitan profesionales altamente cualificados que puedan trabajar en alturas muy elevadas y en condiciones meteorológicas y ubicaciones geográficas, a veces, extremas. Depisa cuenta con especialistas formados específicamente para realizar este tipo de trabajos y, con ello, poner a disposición del cliente las líneas en servicio en el menor tiempo.

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Miles de kilómetros de líneas eléctricas recorren el territorio para distribuir electricidad a millones de puntos de suministro. El buen funcionamiento de este servicio depende, también, de un correcto mantenimiento de las torres de alta tensión.

Para garantizar la estabilidad estructural de las torres eléctricas, sometidas a condiciones meteorológicas muy extremas, es imprescindible su adecuada protección ante la corrosión.

El fallo de una torre está asociado, principalmente, a la pérdida de propiedades mecánicas de la estructura debido al envejecimiento de ésta por el paso del tiempo. El factor más importante que compromete la integridad de la estructura es el fenómeno de la corrosión atmosférica.

Los equipos técnicos de Depisa, mediante un proceso de pintado (tratamiento anticorrosivo), consiguen proteger el acero de los efectos nocivos de la corrosión. Este tratamiento incluye previamente un exhaustivo trabajo de preparación de la superficie sobre la que se debe aplicar el recubrimiento.

Equipos especialistas en el tratamiento anticorrosivo de las torres de alta tensión

Los profesionales de Depisa que realizan esta actividad están altamente formados en este tipo de trabajos, puesto que, además de las homologaciones necesarias, tienen una amplia experiencia en la realización de trabajos a gran altura. Estos especialistas mantienen una buena forma física, porque la mayoría de ellos tiene que escalar la altura de las torres eléctricas, cargando consigo las herramientas necesarias y, además, manipular productos peligrosos como las pinturas de dos componentes.

Este equipo de profesionales se somete a unos exhaustivos procesos de formación, muy necesarios hasta llegar a convertirse en expertos. Este aprendizaje implica una formación específica en el desarrollo de actividades a gran altura y en proximidad de tensión de riesgo eléctrico.

José Antonio San José, Responsable de la Zona Centro en Depisa, comenta que la ejecución de este tipo de proyectos conlleva una complejidad importante porque requiere de verdaderos especialistas, que puedan trabajar en alturas hasta de 60 metros y en condiciones meteorológicas adversas, sobre todo causadas por el fuerte viento. San José añade que gran parte de las tareas se deben realizar durante las fases de descarga de tensión, lo cual implica trabajar con una presión añadida y con plazos de tiempo muy limitados. Por ello, la coordinación entre los equipos de trabajo de Depisa y los del cliente debe ser absoluta.

Protocolo de trabajo

Previamente al comienzo de la realización del pintado anticorrosivo se debe comprobar que la línea carece de corriente eléctrica mediante el uso de pértigas y detectores de tensión. Una vez se confirma la ausencia de electricidad se procede a colocar las líneas de tierra, y, sólo entonces, se puede acceder a las torres.

El procedimiento de trabajo habitual está compuesto por dos fases; una inicial en la que se prepara la superficie manualmente mediante el uso de medios mecánicos, y una segunda fase en la que se aplica el revestimiento anticorrosivo que consta de una capa de imprimación epoxi. Posteriormente se realiza el sellado de las uniones atornilladas con masilla y, finalmente, se dispone la capa de acabado en poliuretano.

Estrecha relación de colaboración con el cliente

Otro aspecto fundamental en el mantenimiento de las torres eléctricas es la planificación de los trabajos. Las fechas y los plazos en los que se prevén las descargas de tensión son inamovibles porque implican el suministro de electricidad a las poblaciones colindantes. Con el objetivo de no afectar a dicho suministro eléctrico es imprescindible dimensionar los equipos de trabajo para garantizar el cumplimiento del plan establecido. Cualquier desviación supone un incumplimiento de las tareas y, por tanto, el trabajo queda pendiente y en el peor de los casos, no se puede realizar en años, hasta que se vuelva a planificar otra descarga en la misma línea de tensión.

La protección anticorrosiva de las torres de alta tensión resulta ser una actividad fundamental para que el suministro eléctrico llegue debidamente a la población de la zona. A largo plazo influye decisivamente en el grado de conservación de los puntos de apoyo, y cuanto mejor protegidos estén frente a los agentes externos corrosivos (agua, humedad, rayos ultravioleta, etc.) menores serán las disfunciones detectadas en las líneas.

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